Hoy en día las casas herméticas al aire y energéticamente eficientes son estándar en una edificación de obra nueva. Esto lo consideramos como un logro porque tiene mucho sentido. Nos hemos dado cuenta de que solo con un plano de hermeticidad al aire, la capa de aislante térmica de un edificio llega a desarrollar plenamente sus funciones y asegura así un clima interior agradable y una protección de la construcción ante patologías de edificio y frente a la aparición de mohos.
También, hoy en día las personas en nuestra área de actuación se encuentran como media un 90% de su tiempo en habitáculos cerrados. Para poder encontrarse a gusto y sanas en estas condiciones, es de máxima importancia que los productos que utilizamos para la edificación sean bajos en emisiones. Por esto, su calidad a nivel de salubridad debería de ser aprobada por institutos técnicos de salud independientes, según normativas, y certificados respectivamente. Hay que tener en cuenta, que por las estrictas exigencias a la hermeticidad ahora en vigor, ha aumentado la importancia de que los productos que usamos para construir no tengan emisiones nocivas como por ejemplo disolventes o plastificantes en comparación con algunos años atrás. Entonces, unas sustancias nocivas podían eliminarse saliendo con el aire interior al exterior por las fugas de aire que había. En las casas herméticas de hoy en día, las consecuencias de productos nocivos se multiplican.
Para la casa Pro Clima, la ecología y la salud de las personas siempre han sido unos valores centrales. Por esta razón, Pro Clima manda a analizar y comprobar todos sus productos a institutos independientes para garantizar la máxima calidad a este nivel. Allí consiguen con regularidad excelentes resultados en las pruebas de contenidos de sustancias nocivas y perfilan su aptitud para una construcción sana y prestaciones de alto nivel en esta materia.
Pro Clima colabora con diferentes institutos e instituciones con prestigio en este campo, como Sentinel-Haus o TÜV Rheinland.