Hace unos meses acabó la obra de rehabilitación energética siguiendo el estándar Passivhaus EnerPHit por demandas de una finca histórica de Barcelona. El proyecto es de la arquitecta Lucía Olano, la ingeniería Progetic ha realizado la consultoría Passivhaus y el diseño y ejecución de las instalaciones.
El edificio data de inicios del siglo XX y tiene una superficie construida de 303 m2, distribuida en Planta Baja y 3 Plantas Piso. El objetivo del proyecto ha estado crear una vivienda con la mayor eficiencia energética posible y asimismo recuperar el aspecto modernista del edificio original, perdido en varias reformas y ampliaciones.
Para la recuperación del patrimonio se ha utilizado el sistema de aislamiento exterior SATE como vehículo para la creación de los relieves y cornisas de fachada que habían desaparecido. Se han instalado carpinterías de altas prestaciones térmicas que recrean el aspecto y los componentes de la época mediante soluciones y productos de vanguardia. Las estrategias pasivas como el aislamiento térmico, la protección solar, la hermeticidad y las instalaciones de climatización han variado según las posibilidades de implantación en cada zona de la vivienda.
Esta vivienda es un ejemplo de simbiosis de dos campos que a priori parecen difíciles de combinar, y rompe el prejuicio de que "en una rehabilitación energética tienes que sacrificar la estética".