La vivienda pasiva, ubicada en Rueil-Malmaison, cerca de París y en un entorno que destaca por contar con un tejido residencial de densidad media, ha sido proyectada recientemente por arquitectos europeos en colaboración con el departamento técnico de Garnica.

En cuanto a su composición, la vivienda está formada por dos prismas de distintas dimensiones dispuestos en L y conectados entre sí por un paso acristalado. En la fachada domina el panel de celulosa-cemento blanco que contrasta con el revestimiento de lamas de madera presente en elementos puntuales.

La estructura de la casa, a excepción del sótano, está construida con panel G-Brick SIP formado por dos tableros contrachapados Garnica unidos entre sí con un alma de poliestireno extruido. Este producto tiene la ventaja de funcionar como estructura y aislamiento, adecuado para construcciones pasivas gracias a su elevada capacidad hermética. Los sistemas empleados en el proyecto han sido concebidos con el objetivo de obtener la certificación Passivhaus, limitando el consumo de energía a 15 KW/m2·año, al mismo tiempo que cuida el impacto medioambiental con paneles y materiales sostenibles.
 
Para más información de este y otros proyectos, puede dirigirse a la web www.garnicabrick.com