Recientemente se han cumplido 25 años de la construcción de la primera casa pasiva de la historia por parte del Dr. Wolfgang Feist, fundador del estándar Passivhaus (metodología integral de diseño de edificios) y profesor de la Universidad de Innsbruck.
La vivienda, tras 25 años de uso, y tras los ensayos realizados sobre el aislamiento, carpinterías y sistema de ventilación mecánica con recuperador de calor, demuestra que sigue siendo eficiente como el primer día. Sin duda, los resultados de esta investigación hacen de esta casa un claro ejemplo de éxito, pero no cualquier vivienda que tenga los componentes que difunde esta metodología (envolvente térmica, ventanas de altas prestaciones y ventilación mecánica) la hace ser Passivhaus.
En este sentido, tampoco el estándar se casa con ningún tipo de material, aunque sí lo examina para cumplir con los ahorros energéticos y cuenta con un sistema propio de certificación de productos. Por ejemplo, hay componentes muy buenos como las ventanas que, dependiendo de la meteorología, necesitan de doble o triple acristalamiento.
Un estándar que ha sido reproducido por todo el mundo y que cada vez cuenta con más adeptos. Por su parte, Wolfgang Feist fue el invitado estrella de la 9ª Conferencia Española Passivhaus organizada por PEP y que se celebró en el mes de noviembre en Sevilla.