Estructuras y comportamiento al fuego

Quienes trabajan con la madera como material estructural saben que el diseño de un edificio es, ante todo, preventivo: antisísmico, duradero y resistente al fuego. En concreto, el fuego es un tema problemático porque la madera se quema. ¿Cómo podemos garantizar la máxima seguridad de un edificio en caso de incendio? Minimizando las causas, asegurando la estabilidad de las estructuras portantes y limitando la propagación de las llamas, tanto en el interior como hacia edificios adyacentes, eligiendo productos eficientes. En los edificios de CLT, es posible obtener el máximo nivel de protección contra el fuego aplicando láminas monolíticas, que garantizan la integridad estructural de la construcción. Para demostrar la eficacia de unos productos respecto a otros, hemos probado el comportamiento de 4 láminas Rothoblaas con diferentes gramajes (bajo, medio y alto) y diferentes clases de resistencia al fuego (Clase E vs Clase B). Una vez aplicada la llama, el comportamiento de los productos se explica por sí mismo: – Una lámina altamente transpirable de bajo gramaje presenta unos tiempos de combustión rápidos y una velocidad de propagación del fuego superior a la de un producto monolítico. – Cuanto mayor es el gramaje, mayor es el tiempo de ignición, incluso si la llama se propaga como en las láminas más ligeras. – Por el contrario, un producto de clase B s1-d0 tiene una producción de humo baja, no provoca el efecto de goteo (flaming droplet) y, sobre todo, es difícil de que se encienda porque es autoextinguible. Elegir láminas monolíticas para proteger las paredes de un edificio es la mejor opción porque garantiza la máxima seguridad en la prevención de incendios. Mira las pruebas de las láminas y diseña junto a nosotros: https://www.youtube.com/watch?v=YR7rVniX1vE